El Cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente del siglo XXI en las mujeres, afectando generalmente a mujeres sanas en edad fértil. Se estima por estudios realizados que 1 de cada 8 mujeres desarrollará un Cáncer de mama a lo largo de su vida.
Actualmente, la cirugía plástica desarrolla unas intervenciones quirúrgicas destinadas a obtener una reconstrucción mamaria con resultados muy satisfactorios para la paciente. No todas las opciones de reconstrucción se pueden emplear siempre en todas las pacientes, debiéndose adaptar la técnica elegida a las características especiales de la mujer, determinadas por la exploración física, los antecedentes de quimioterapia y/o radioterapia, el tamaño y la forma de la mama contralateral y las expectativas y deseos específicos de cada caso.
La reconstrucción mamaria se puede realizar en el mismo acto quirúrgico de la mastectomía o de una forma independiente, semanas, meses o años después de la mastectomía. La primera opción sería lo que se denomina reconstrucción inmediata y la segunda reconstrucción diferida. Ambas opciones alcanzan unos resultados satisfactorios, aunque la reconstrucción diferida, habiendo concluido el tratamiento de radioterapia y quimioterapia es probablemente la que mejor previsión de resultado le ofrece al cirujano plástico y a la paciente.
La reconstrucción inmediata tiene la ventaja de evitar el impacto psicológico que sufre la mujer al verse mastectomizada. Además supone una reducción en el número de intervenciones quirúrgicas y de anestesias. Tiene la desventaja de tener que aceptar el factor de “imprevisibilidad” que sucede en el caso de seguir quimioterapia o radioterapia postquirúrgica.
Se realiza una historia clínica completa, valorando el tratamiento oncológico recibido o por recibir, así como posibles enfermedades o problemas previos (hipertensión arterial descontrolada, diabetes mellitus, alteraciones de la coagulación, tendencia a hacer malas cicatrices, alergias, etc.).
Se realiza una exploración clínica, para examinar la configuración de su cuerpo, especialmente del tórax, mama contralateral y características de la piel y cicatriz de la mastectomía.
Se solicita un estudio preoperatorio, incluyendo si es necesario análisis de sangre, radiografía del tórax y electrocardiograma.
En relación con el aspecto económico, se facilita un presupuesto en el que se recogen los honorarios profesionales, que incluyen cirujano y ayudantes, gastos de consulta y personal de la misma.
Notifique previamente a la intervención, cualquier medicación que tome o si tiene alguna alergia medicamentosa. No coma o beba desde 8 horas antes de la intervención (no puede tomar ni agua).
Deberá vestir un sujetador especial, después de la intervención, que le facilitaremos en la consulta durante las curas postoperatorias.
La reconstrucción mamaria postmastectomía se puede llevar a cabo por diferentes técnicas quirúrgicas que podemos dividir en:
1. Reconstrucción con tejido autólogo: Utilizando tejido del propio organismo (piel, grasa y músculo), podemos conseguir volumen, forma y consistencia similares al tejido mamario normal. Aunque existen diversas áreas donantes, las que con más frecuencia se emplean son la pared abdominal (TRAM) y el colgajo músculo cutáneo de dorsal ancho de la espalda.
2. Reconstrucción con expansores e implantes mamarios: Requiere habitualmente de dos intervenciones quirúrgicas con anestesia general. La primera consiste en implantar un expansor tisular que se sustituye por una prótesis mamaria definitiva aproximadamente a los seis meses en una segunda intervención. Es una buena opción reconstructiva en pacientes que no han seguido un tratamiento con radioterapia y tienen una calidad de piel y cicatriz aceptable en el área de la mastectomía.
3. Reconstrucción mixta: Combina el tejido autólogo con los implantes mamarios. En situaciones que sea necesario por razones de forma o volumen, o por la situación previa de la paciente se pueden combinar la técnica de reconstrucción con tejido autólogo con los implantes mamarios, siendo más frecuente la combinación de colgajo miocutáneo de dorsal ancho con implantes mamarios definitivos.
Cualquiera de las tres, finaliza con una etapa común, que consiste en la reconstrucción del CAP (complejo areola-pezón)
Es preferible permanecer en cama las primeras 12 horas después de la intervención.Debe tomar los medicamentos analgésicos y antibióticos según se le prescriban.
Es importante realizar una vida tranquila y reposada durante los días siguientes a la intervención. Debe llevar constantemente el vendaje hasta que se cambie por el sujetador en el segundo o tercer día. Debe retornar a su vida normal tan pronto como sea posible. Las molestias postoperatorias son más intensas durante las primeras 24 horas y desaparecen rápidamente a partir de este momento.
¿Hay riesgo de hemorragia postoperatoria?
El riesgo de hemorragia postoperatoria es muy bajo, aunque es normal la salida de una escasa cantidad de sangre y suero por los drenajes.
¿Qué técnica quirúrgica es la más adecuada?
No todas las opciones de reconstrucción se pueden emplear siempre en todas las pacientes, debiéndose adaptar la técnica elegida a las características especiales de la mujer, determinadas por la exploración física, los antecedentes de quimioterapia y/o radioterapia, el tamaño y la forma de la mama contralateral y las expectativas y deseos específicos de cada caso.
La reconstrucción mamaria forma parte del tratamiento integral del cáncer de mama, haciendo posible, una vez superado el proceso oncológico, que la mujer quede rehabilitada desde el punto de vista físico y emocional. Mejora los sentimientos hacia Ud. misma, adquiriendo mayor confianza y comodidad con su propia imagen.
Las molestias suelen ser mínimas, y la satisfacción del paciente suele ser muy positiva. Las complicaciones son infrecuentes pero pueden ocurrir de forma ocasional.
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