La nariz puede pasar desapercibida en el contexto de la cara, pero puede ocurrir que desproporcionada en sí misma o con el resto de la cara no sea estéticamente bonita. La Rinoplastia es la intervención quirúrgica que permite remodelar la nariz, darle una forma proporcionada y armónica en sí misma o con relación a la cara. La nariz no es bonita o fea en sí misma, completa el conjunto de cara y debe ser acorde con la misma.
Todos los procedimientos quirúrgicos encaminados a mejorar la apariencia externa de la nariz se denominan en su conjunto Rinoplastias. El objetivo que buscamos es conseguir una armonía en su forma y tamaño. Se pretende que la nariz sea todo lo proporcionada al rostro. La rinoplastia es por ello una de las intervenciones más solicitadas por nuestros pacientes de menos de 30 años, si bien se practica a personas de todas las edades.
No es normal pero puede requerir asociar correcciones en el tabique nasal, y así poder obtener un resultado satisfactorio o bien mejorar la obstrucción de la vía aérea nasal y donde hablaríamos de “rino-septoplastia”.
Realizaremos una historia clínica completa, revisando antecedentes médicos, para así valorar posibles enfermedades y evitar cualquier imprevisto. Daremos importancia a cualquier problema específico de la nariz, como traumatismos, dificultad respiratoria o intervenciones quirúrgicas realizadas con anterioridad.
En la exploración clínica, se examina la configuración de la nariz, en cuanto a su estructura ósea y cartilaginosa, las características de su piel, y la relación con el conjunto de la cara.
Programamos la intervención de acuerdo con nuestra disponibilidad y la del Hospital, así como con sus deseos y conveniencia, su fecha elegida debe notificarse con suficiente antelación. Se solicitará un estudio preoperatorio, incluyendo si es necesario análisis de sangre, radiografía del tórax y electrocardiograma. Le facilitaremos un presupuesto previo, donde se recogerán los honorarios de los Profesionales, incluyendo Cirujano y Ayudantes, gastos de consulta y personal de la misma, curas, material sanitario necesario, etc.
La Técnica de la Rinoplastia se realiza habitualmente bajo anestesia general, aunque dependiendo de la naturaleza y extensión de la intervención puede realizarse en algunos casos con anestesia local y sedación.
En el interior de la nariz se realizan unas pequeñas incisiones, no son visibles externamente, a través de las cuales se despega la piel del armazón nasal. Esto nos permite el acceso al cartílago y al hueso, es ahí donde pueden ser remodelados y manipulados, dando lugar a la modificación de la apariencia externa de la nariz.
Finalmente colocaremos unos tapones en el interior de las fosas nasales, que se retiran habitualmente a las 24-48 horas, dependiendo de cada situación particular. Protegemos la zona tratada con una escayola pequeña que se colocará externamente y mantendremos de 7 a 10 días, que es tiempo necesario para remodelar la parte ósea.
Los síntomas tras la intervención es una inflamación de la cara, párpados y cardenales. Ocasionalmente los ojos pueden aparecer rojos por hematoma. Dichos síntomas irán desapareciendo progresivamente a lo largo de las 2 a 3 semanas siguientes. Puede ayudar a rebajar estos sintomas colocarse una bolsa de hielo, protegida por unas gasas en los ojos, con lo que se disminuye la inflamación y se alivian las molestias.
Debido a la secreción nasal y a la inflamación interna postoperatoria normal, puede producir un cierto grado de obstrucción nasal al retirar el taponamiento, que remitirá con el tiempo. Se debe acompañar el tratamiento de recuperación con una dieta líquida o blanda en los primeros días. A partir del segundo día puede lavarse las fosas nasales con suero salino para ablandar y expulsar las secreciones.
Para la recuperación se debe realizar una vida tranquila y reposada durante los días siguientes a la intervención. Cuando llegue a casa, póngase cómodo y relajado. Dormir con el cabecero de la cama elevado, le ayudará a disminuir la inflamación y la sensación de congestión en la zona tratada. El resultado ya es apreciable desde el momento de retirar la escayola, pero el aspecto final de la nariz, puede tardar un poco más.
¿Qué actividades puedo realizar tras la intervención? ¿Puedo fumar o sonarme la nariz?
No realice esfuerzo ni se excite innecesariamente. Estas situaciones pueden elevar la tensión sanguínea, aumentando el riesgo de sangrado. No debe fumar ni sonarse la nariz, deberá evitar el alcohol y conducir hasta pasados unos días de la intervención.
Deberá evitar ejercicios o actividades bruscas durante al menos un mes, así como actividades que conllevan cargar peso o bajar la cabeza a un cierto nivel bajo el cuerpo, todas estas actividades pueden provocar sangrado nasal.
¿Puedo usar gafas?
Debe evitar las gafas durante las primeras semanas y después usarlas con precaución. Si debe usar gafas deben ser las de menor peso posible hasta cumplido el mes después de la intervención. Puede usar lentillas inmediatamente.
¿Podré respirar con normalidad tras la intervención?
Las molestias tras la intervención en la respiración son generalmente mínimas. El mayor inconveniente será el taponamiento nasal, que impide respirar por la nariz. El desbloqueo parcial en el paso del aire, tras retirar el taponamiento irá cediendo poco a poco. La respiración irá normalizándose a medida que remita la inflamación y la irritación de la mucosa interna de la nariz.
La rinoplastia es una de las intervenciones más gratificantes tanto para paciente como para el Cirujano. Es más que otra intervención de cirugía estética, es necesario individualizar cada paciente y adecuar la operación a sus características específicas.
Pretendemos preservar aquellas características que contribuyen positivamente a la forma de la nariz y modificar todas aquellas que la afean, todo ello lo hacemos tratando de conseguir una nariz estética, que encaje con la cara y rasgos del paciente.
Solicita más información